Cómo extraño ese tiempo en que miraba el cielo gris, y me reía de mí misma por no haberlo comprendido. En esa época, me burlaba de la tristeza, porque sabía que duraría poco, y podría disfrutar del perfume de las flores... pero este invierno parece eterno.
Necesito pronto el calor del sol o mi fuego se consumirá. Necesito el movimiento ritual de los árboles y su lenguaje ancestral. Necesito esas flores que le dan color a esta vida que a ratos se me vuelve tan insípida.
Aún vuela la golondrina errante,
por unos caminos que se van convirtiendo en enredadera,
entonces tu acera se me hace tan desconocida
que la maldición me incita a fumigarte
¡PLAGA HUMANA!
Atrévete a destruir mi ciudad,
no viviré par llorar esa tragedia.
Atrévete a remover mis fantasmas,
y prometo que volveré para asesinarte.
Paula Cárcamo Villalobos
Pages
Suscribirse a:
Entradas (Atom)